Tenemos lo que buscamos, está allí permanentemente, y si le damos tiempo, se dará a conocer a nosotros.
Sin embargo, es en esta soledad que las actividades más profundas comienzan. Es aquí donde se descubre el acto sin el movimiento, el trabajo es reposo profundo, visión en la oscuridad, y, más allá de todo deseo, el cumplimiento, cuyos límites se extienden hasta el infinito.
